Jorge Lorenzo ha vuelto. Algunos dirán que no se había ido y tendrán su parte de razón, puesto que quien es segundo de un Campeonato del Mundo, ya está mostrando un alto nivel. Más aún, si es segundo con una moto netamente inferior a la del líder, que además no lo era hasta que Lorenzo sufrió una caída, pero lo acontecido hoy en Mugello puede suponer un punto de inflexión en la resolución de este campeonato del mundo 2011, que cada vez perfila más los aspirantes al título.
Jorge Lorenzo antes del inicio del campeonato dejó bien claro que, con su moto en las circustancias en las que se encontraba, no podría luchar por la victoria. Aún así, comenzó con un segundo puesto en Catar y una victoria en Jerez, mucho más de lo que él mismo esperaba. Manteniendo la regularidad, pero sin poder optar a lograr victorias, llegaron las caídas de Silverstone, donde no sumó ningún punto y la de Assen, después de ser arrollado por Simoncelli (Al que pretendo dilapidar públicamente) donde consiguió entrar sexto.
Es en Assen donde probablemente la situación dio un giro. Spies, novato del año 2010 y compañero de equipo de Jorge, consiguió la victoria realizando una carrera perfecta, de las que todo apuntaba que este año estaba destinado a realizar. El gran Dennis Noyes escribía en Twitter recién acabado el GP que Ben Spies había pilotado como hipnotizado. Ese gran paso adelante de Spies, venía apoyado en una mejoría constatable de la Yamaha M1, que según rumores que corren por el Paddock, reconocidos extraoficialmente por Yamaha, se basan en la utilización de algunas piezas de la moto del año anterior, puesto que las de este año no han dado el resultado esperado.
Si tenemos en cuenta que Spies, solo ha quedado por delante de Lorenzo en las carreras en las que este ha caído, y que en este GP de Italia, ganado por Lorenzo, Spies solo ha sido cuarto, nos da una pista de donde hubiera estado Jorge de no haber sido tirado caído en Assen.
Pero es en Italia donde hemos vuelto a ver al Lorenzo que fue campeón del mundo el año pasado, marcando el récord de puntos histórico en la categoría, con 383, en un campeonato perfecto, con hambre, agresividad, clase y destreza a partes iguales.
Y es que, si bien la moto no acompañaba, se veía a Lorenzo algo más apagado, menos valiente (que no alocado, como en su primera temporada). Se podría decir que le pesaba el número uno, hasta hoy. Marchaba tercero, incómodo tras Andrea Dovizioso, al que no podía superar a final de recta, consigue adelantarle en una curva y se lanza disparado a por Stoner, al que vuelta tras vuelta recorta tiempo, llegando incluso a mejorar la vuelta rápida del circuito, marcada diez vueltas atrás por Casey y al llegar a su altura, sin dedicar tiempo a estudiar donde sería más fácil hacerlo, se lanza en un adelantamiento precioso, en una curva en bajada en la que Stoner aún debe estarle buscando. Tal vez aún aturdido, en la última vuelta es adelantado por Dovizioso, lo que permite a Jorge recortarle 9 puntos en la lucha por el campeonato.
Ese es el Lorenzo que el año pasado ganó el mundial y ese, es el que con confianza, aún debe poder traerse a casa la edición de este año.
En Mugello, además se han resuelto varias incógnitas:
Rossi da por perdido este año y se centra en preparar la Ducati del año que viene, que sí bien está muy verde, y es un híbrido entre la nueva y la antigua, en este GP no ha supuesto un gran salto de calidad, acabando en la sexta plaza.
La pelea entre Dovizioso y Stoner dentro de HRC puede favorecer las opciones de campeonato de Lorenzo, de momento el adelantamiento de Andrea a Casey ha supuesto 4 puntos menos de diferencia en el Campeonato del Mundo entre Stoner y Lorenzo... Que en un final de campeonato apretado pueden hacer llevarse las manos a la cabeza a los responsables del equipo.
Está claro que el líder del Repsol HRC debería ser Stoner (Que me perdonen los fans de Pedrosa, pero cuando un año no es por una cosa, al año siguiente no lo es por otra), al que además, el pobre rendimiento de Rossi con la Ducati, está poniendo en valor el campeonato que ganó el australiano en 2007. Casey parece el único capaz de hacer campeona a una Ducati, en vista de la cantidad de pilotos que la marca italiana ha ido encontrando inútiles para tal fin. En manos de Rossi está darle un vuelco a la situación la temporada que viene, puesto que la unión de Valentino y la fábrica de Borgo Panigale no puede tener otra meta que ganar juntos el mundial de 2012.
Mientras tanto, esta edición se presenta cada día, más interesante.


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